CIENCIA
Por: Alejandro Salazar

La agonía del Muerto
Un mar sorpresivo y útil.


El mar Muerto es en realidad un lago, se ubica en una depresión causada por la separación de dos placas tectónicas que hacen que se vayan hundiendo; se encuentra a más de 400 mts. bajo el nivel del mar y su volumen se reduce a un ritmo alarmante; hace 50 años la superficie era mayor a mil km2; hoy sobrepasa apenas los 600; antes había un equilibrio entre aportación y evaporación; ahora sale tanta agua que su futuro es algo incierto. Se piensa que llegará un nuevo balance, ya que al haber menor agua y mayor la salinidad la evaporación es más lenta; siempre y cuando sea la única forma de perder agua.


Sin embargo las compañías israelíes y jordanas (países que lo comparten) incrementan áreas de evaporación para extraer diversos minerales y sus afluentes se utilizan para la agricultura y consumo humano.

Mientras la proporción salina en los mares es de 35 grms./lt. en el Muerto es 10 veces mayor. Aunque la vida no es posible en esas condiciones, su fama radica en las características terapéuticas tanto de sus minerales, sus manantiales térmicos y el lodo negro que ahí se forma.

La vida en el Mar Muerto.- Un diminuto microbio del Mar Muerto llamado Halobacterium está enseñando a científicos cosas nuevas sobre biotecnología, cáncer y la posibilidad de vida en otros mundos; y podría tener la clave para proteger a los astronautas de la radiación espacial; la cual es tan severa que puede dañar el ADN de sus células, provocando cáncer y otras enfermedades. El daño al ADN es algo que también afecta a todas las personas que sufren de cáncer.

El Halobacterium al parecer tiene la capacidad de auto-reparar su ADN. Una serie de experimentos en laboratorio realizados en la Universidad de Maryland y auspiciados por el Grupo de Sistemas de Exploración de la NASA, lo han destruido con radiación y en pocas horas, éste ha logrado reestructurar su cromosoma; sobreviviendo a los ataques letales de radiación UV, a resequedad extrema y aún al vacío del espacio.

La respuesta tiene como base el hecho de que este microbio vive de forma natural en algunos lugares inhóspitos como los cuerpos de agua ultra salados del Mar Muerto.

La vida marina en su mayoría es afectada y muere en el agua salada del Mar Muerto; la salinidad extrema daña las células de los organismos y especialmente en su ADN. La explicación para hacer frente a un hábitat altamente salino, sobrevivir a la radiación y a otros peligros se encuentra en el proceso de evolución. Las altas concentraciones de sal producen lesiones similares a las de las radiaciones en el ADN; por lo que si los organismos se adaptan a la extrema salinidad, entonces tienen el sistema para reparar lesiones cuando se encuentran radiados.

En laboratorio se expusieron células de Halobacterium tanto a una intensa radiación UV en la longitud de onda sumamente letal, como a un vacío similar al del espacio (su adaptación en ambientes de agua muy salada fue su protección; el 80% de las células de Halobacterium sobrevivieron y continúan con vida como si nada hubiera pasado. La sal y la evaporación formaron cristales, mismos que protegieron a las células de una mayor desecación, manteniéndose en estado semi-latente por largo tiempo. Cuando se disuelven nuevamente en agua, las células retornan a la vida y sus enzimas reparan todo el daño ocasionado a su ADN por la desecación.

Aprendiendo cómo funcionan todos estos mecanismos de reparación podría enseñar a los científicos cómo se logran las reparaciones de ADN en los humanos y quizá encontrar caminos para aumentar las formas de cómo la misma gente puede hacerle frente a su ADN dañado.

No está mal para un microbio ¿Verdad?

Información e imágenes: Ana Jerozolimski (Mar Muerto) Patrick L. Barry (Halobacterium) Funcionario de la NASA: Ron Koczor

 

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